Elemental de fuego mediano
- CA
- 0 [19]
- Dados de golpe
- 12
- Puntos de golpe
- 54
- GACO
- 10
- BA
- 7
- Ataque
- Golpetazo, 2d8
- Movimiento
- 40
- Salvación
- G10
- Moral
- 10
- Alineamiento
- Neutral
- PX
- 1.900
Esta criatura también está en Crónicas de la Marca del Este, con valores distintos.
Los elementales son criaturas mágicas extraplanarias pertenecientes a cada uno de los cuatro elementos primarios. Su aspecto es el de criaturas gigantescas compuestas íntegramente por el material del plano al que pertenecen y sólo las armas mágicas y los conjuros pueden causarles daño. Su mundo es el de los planos y en muy contadas ocasiones suelen interrelacionarse con el nuestro. La única manera de conseguirlo es a través de un portal mágico que comunique ambos planos de existencia, o por haber sido convocados por un poderoso mago. Si un conjurador trae a este plano a un elemental, lo controlará siempre y cuando no pierda la concentración. Puede dirigirlo a su antojo y el elemental lo obedecerá ciegamente, aunque si el conjurador perdiera la concentración, bien por haber recibido daño o por haber fallado una tirada de salvación, el elemental probablemente se vuelva contra él como castigo por su osadía. Una vez perdida la concentración, no se puede volver a intentar controlar al elemental. Su aspecto es el de una columna ígnea de la que se desprenden llamaradas. Es incapaz de cruzar cursos o masas de agua y todos los ataques que reciba a través de este elemento le causan el doble de daño. A su vez, el elemental de fuego inflige 1d8 de daño adicional a toda criatura cuya naturaleza sea fría o acuática.