Mastín de carroña
- CA
- 7 [12]
- Dados de golpe
- 3
- Puntos de golpe
- 26
- GACO
- 17
- Ataque
- 1 mordisco
- Daño
- Golpetazo 1d6 más consunción de magia
- Movimiento
- 9 metros
- Salvación
- G3
- Alineamiento
- Caótico
- PX
- 275
Estos bichos, horribles de apariencia, tienen el cuerpo de un mastín, recubierto de pústulas y heridas abiertas, pútridas; y en lugar de cabeza poseen una especie de acúmulo asqueroso de gusanos bamboleantes, como si se tratase de miles de pequeños tentáculos. En verdad son una suerte de apéndices capaces de adherirse la piel de la criatura atacada para succionar su sangre. Pero estas criaturas hacen algo más que succionar la sangre, pues se alimentan de magia, atacando casi exclusivamente a los lanzadores de conjuros, especialmente magos. Con cada ataque con éxito, son capaces de borrar dos conjuros al azar de la lista de hechizos memorizados para el día. Además, ya que poseen la habilidad innata de detectar magia, pueden localizar a grandes distancias a los magos y clérigos, u otro tipo de lanzadores de conjuros, con excepción de los tiefling, a los que temen.