Sahuagin
- CA
- 5 [14]
- Dados de golpe
- 2
- Puntos de golpe
- 8
- GACO
- 18
- BA
- 2
- Ataque
- 2 x zarpazos (1d4/1d4) o 1 mordisco (1d6) o arma (1d6)
- Movimiento
- 12, nadando 24
- Salvación
- G2
- Moral
- 8
- Tesoro
- 500 mo
- Alineamiento
- Caótico
- PX
- 29
Esta criatura también está en Crónicas de la Marca del Este, con valores distintos.
Los sahuagin son malvados humanoides marinos, que podemos encontrar en todos los mares de nuestro mundo de campaña. La mayoría muestran una coloración verde, oscura en la espalda y clara en el vientre. Muchos tienen
manchas oscuras, pero tienden a desaparecer con la edad. Un macho adulto mide aproximadamente un metro y sesenta centímetros. Sólo habitan en agua salada y pueden morar en aguas poco profundas cerca de la costa o en los lugares más profundos del mar interior. Tienen reinos bajo las olas que imitan las sociedades humanas.
Los sahuagin suelen combatir con tridentes y redes (50%) o dagas, lanzas y ballestas (25%). Si se encuentran desarmados, atacarán con sus dos garras y con mordiscos si se encuentran en la superficie, o con sus cuatro garras (de pies y manos) y con mordiscos si se encuentran bajo el agua. Estas criaturas viajan en bandas dirigidas por un líder de cuatro dados de golpe. Cuando se agrupan diez o más, habrá un guardia de tres dados de golpe por cada diez individuos. En sus guaridas, la mitad de los sahuagin serán hembras de dos dados de golpe, y un 25% serán crías de un dado de golpe. Además, habrá 2d4x10 huevos. También hay un barón sahuagin de nueve dados de golpe. Hay un 10% de probabilidades de que por cada diez sahuagin haya un clérigo de nivel 5-8 y 1d4 acólitos de nivel 4. Además, hay un 5% de probabilidades de que haya un príncipe presente, junto con 2d4 jefes de tres dados de golpe y 3d10 concubinas de dos dados de golpe. Cuando haya un príncipe, siempre le acompañarán clérigos, tal y como se ha apuntado antes. Estas guaridas suelen estar guardadas por 2d4 tiburones, o 4d4 si hay un príncipe. Los sahuagin suelen capturar rehenes humanos y llevárselos bajo el agua para torturarlos y finalmente devorarlos.