Ankheg
- Nº de criaturas
- 1-6
- Tamaño
- grande
- Dados de golpe
- 5 (d10)
- Puntos de golpe
- 27
- CA
- 18
- BA
- 5
- Ataques
- mordisco (3d6 + 1d4)
- Especial
- presa, visión en la penumbra, escupir ácido
- Movimiento
- 10 metros, 6 metros excavando bajo tierra
- Salvación
- F
- Inteligencia
- animal
- Tipo
- bestia
- Moral
- 7
- Tesoro
- 8 · 3.000 mo
- Alineamiento
- N
- PX
- 180
Esta criatura también está en Aventuras en la Marca del Este, con valores distintos.
Los ankhegs son monstruosas criaturas que se desplazan por el interior de la tierra y sorprenden a sus víctimas emergiendo del subsuelo. Su apariencia física recuerda a la de un enorme saurio, aunque en lugar de garras delanteras, posee dos grandes pinzas con las que horadan el subsuelo y pueden atenazar a sus enemigos. Su cabeza es ligeramente más alargada que la de un dragón y su hocico más duro y consistente.
La táctica que emplean estos monstruos consiste en camuflarse bajo el suelo y sorprender a los incautos. Su presencia queda delatada cuando comienza a temblar el suelo y aparecen las dos enormes pinzas del monstruo. Mientras utilizan esta táctica, los ankhegs siempre sorprenden y ganan la iniciativa en un eventual ataque.
Las tenazas de los ankhegs son de una dureza extraordinaria. Cuando un ankheg golpea a un enemigo con ellas, además del daño recibido, el aventurero queda atrapado en la pinza y será seccionado por la mitad a menos que consiga librarse de la presa en 2d8 asaltos. Mientras el aventurero permanezca atrapado en la pinza sufrirá daño automático cada asalto, sin necesidad de que la criatura realice tirada de ataque.
Adicionalmente, algunos ankheg pueden escupir ácidos estomacales una vez por asalto cada seis horas, hasta una distancia de 3 metros. Este ataque causa 8d4 puntos de golpe, pero una tirada de salvación de DES con éxito puede reducir el daño a la mitad.