necrario
- Nº de criaturas
- 1-6
- Tamaño
- mediano
- Dados de golpe
- 4 (d8)
- Puntos de golpe
- 18
- CA
- 17
- BA
- 4
- Ataques
- 2 garras (1d4) o mordisco (1d8)
- Especial
- infravisión, parálisis, hedor, fiebre de la sepultura
- Movimiento
- 10 metros
- Salvación
- F
- Inteligencia
- alta
- Tipo
- muerto viviente
- Moral
- 10
- Tesoro
- 5 · 1.500 mo
- Alineamiento
- CM
- PX
- 110
Esta criatura también está en Aventuras en la Marca del Este, con valores distintos.
Similares a los necrófagos, pero harto más peligrosos, estas criaturas habitan los camposantos, criptas, ruinas y campos de batalla, en busca siempre de carroña y cadáveres que consumir para saciar su apetito insano de carne pútrida. Los necrarios siempre están rodeados de un olor característico y casi insoportable de materia en descomposición; así pues, todo aquel a menos de 6 metros de la criatura deberá realizar una tirada de salvación de FUE para no recibir 1d4 puntos de daño atenuado por asalto. Además, cualquier ataque contra la criatura debe resolverse con un penalizador de -2 a la tirada para golpear debido a la repulsión que causa el pestilente hedor.
Los necrarios poseen la facultad de paralizar a sus víctimas. El mero toque con éxito en un ataque de la criatura provoca que la víctima afectada quede paralizada durante 1d4 minutos si falla una tirada de salvación de FUE. Los elfos son inmunes a este efecto. Si la víctima es asesinada por el necrario, se convertiría en un necrófago o necrario (a discreción del Narrador) en pocos días, debido a la enfermedad conocida como fiebre de la sepultura.
Los necrarios son inmunes a los conjuros de dormir y hechizar monstruo.